Más de 6 años metido en el mundo del marketing digital, las marcas y el crecimiento. Pero la verdad es que todo empezó mucho antes.
Los primeros reconocimientos
Siempre tuve una conexión con la tecnología. Desde chico me fascinaba. Veía cómo avanzaba, cómo cambiaba todo… y sentía que ahí había algo que quería entender.
Hasta que un día, mis viejos me regalaron mi primera computadora con Windows XP. Y ahí se abrió un mundo nuevo.
Recuerdo llegar del colegio, desconectar el teléfono de casa, conectar el dial-up… y empezar a navegar. Era lento, ruidoso… pero mágico. No era solo usar internet. Era descubrir.
Esa curiosidad fue creciendo conmigo. Se volvió cada vez más fuerte. Hasta que me llevó a dar el siguiente paso: entré a mi primer instituto tecnológico, donde empecé a formarme en serio: software, hardware, computadoras.
“Mientras crecía, entendí que la tecnología no era solo algo para usar… era algo para comprender. Y ahí es donde empezó todo.”
A medida que fui creciendo, entendí algo clave: quería entender en serio. Ahí fue cuando decidí dar el siguiente paso.
Entré a la UTN a una diplomatura en marketing digital y analítica web. Pero no era como hoy. Eran de los primeros cursos online. Antes de que exploten las academias. Antes de que todo el mundo hable de marketing digital.
En Argentina, todavía casi nadie compraba por internet… y mucho menos se capacitaba online. Era otro contexto. Y fue ahí donde todo empezó a tomar forma en la práctica.
Formé parte de una startup de educación con compañeros de la facultad: Lernix. Ahí tuve mi primer rol como Director de Marketing. Sabía de marketing. Pero no sabía de liderazgo. Aun así, fue una experiencia que me hizo crecer rápido.
Trabajamos con personas de distintas partes del mundo, en diferentes zonas horarias, pero con algo en común: las ganas de aprender y construir. Gente alineada por el conocimiento, por crecer, por hacer que las cosas pasen.
“Cuando pasás de aprender a ejecutar… entendés lo que realmente significa hacer que funcione.”
Después de eso, no paré. Me metí de lleno en SEO, Google Ads, Meta Ads, desarrollo web, posicionamiento, tráfico. Probé, me equivoqué, aprendí y volví a probar.
Empecé a formarme por mi cuenta, tratando de entender cómo piensan los que realmente saben.
Los funnels de Russell Brunson. La visión de Gary Vee. Las ideas de Seth Godin. El SEO de Neil Patel.
No era solo leer. Era tratar de entender cómo pensaban, cómo estructuraban, cómo tomaban decisiones. Y llevar eso a la práctica con clientes reales.
“Muchas marcas hacen cosas… pero pocas entienden cómo crecer. Ahí empezó a cambiar mi forma de pensar.”
En un momento lo entendí claro. No quería hacer marketing. Quería construir marcas que crezcan.
Y ahí tomé una decisión importante: crear mi propia agencia alineada con esa visión. Junto con mi socio, Daniel Campos, un diseñador con muchísimo talento que conocí en este camino, co-creamos Abrandados.
Los inicios, como todo lo que vale la pena, fueron intensos. Había energía, había visión, había ganas de hacer algo grande. Empezamos con marcas de la industria tech y aparecieron colaboraciones con Razer y Gigabyte.
Y ahí sentí algo fuerte: lo que antes era una idea… se estaba volviendo real.
“No quería hacer marketing. Quería construir marcas que crezcan de verdad.”
Pasamos de ser pocos a construir equipo. A trabajar con clientes más grandes. A asumir proyectos con mayor impacto y responsabilidad.
Pero el crecimiento no fue solo interno. También empezamos a posicionarnos dentro de la industria. Participamos en eventos, seminarios y espacios donde se discutía lo que realmente estaba pasando en el marketing digital.
Empezamos a rodearnos de profesionales, agencias y líderes que estaban en el mismo nivel de exigencia.
Construyendo cultura de agencia
Networking con CEOs de agencias
Ese crecimiento nos acercó directamente al ecosistema de Google. Participamos en eventos oficiales, capacitaciones y encuentros donde empezamos a entender el funcionamiento de las plataformas desde adentro.
Con el tiempo ese vínculo se fue consolidando. Empezamos a optimizar cuentas con mayor profundidad y escala. Y llegó el hito clave: el reconocimiento como Google Partner.
Validación oficial · Abrandados
A partir de los reconocimientos internacionales, se empezaron a abrir nuevas puertas. Clientes más grandes. Proyectos más complejos. Y algo que cambió la visión: la expansión.
Fundamos Abrandados Agencia Digital LLC y empezamos a proyectarnos hacia nuevos mercados. A pensar más allá de lo local.
Y el cambio más importante: empecé a trabajar cada vez más cerca de quienes toman decisiones. CEOs, dueños de empresas y founders de las empresas más importantes de Argentina. Dando charlas, capacitaciones y acompañando procesos estratégicos.
“Cuando crecés en serio, tu rol deja de ser solo ejecutar… y pasa a ser aportar visión.”
Hubo una etapa donde todo empezó a moverse más rápido. Más clientes, más reuniones, más responsabilidades, más presión.
Desde afuera podía parecer que todo iba bien. Pero por dentro empecé a sentir el peso de sostener tantas cosas al mismo tiempo.
Y llegó un momento en el que me di cuenta: algo que realmente me apasionaba hacer… empezó a desgastarme.
“Definitivamente estaba en burnout. Ese momento me obligó a frenar. A parar en serio. A revisar todo. No solo el negocio — sino cómo estaba viviendo lo que hacía.”
No se trata solo de crecer. También se trata de cómo crecés, con quién crecés y qué lugar ocupa tu vida en ese proceso.
Después de ese quiebre, cambió mi forma de trabajar. Empecé a elegir con quién trabajo, qué proyectos tomo, qué tipo de relaciones quiero construir.
Dejé de mirar solamente el volumen. Y empecé a mirar más el sentido, la alineación, la calidad y el impacto real.
Todo ese proceso me llevó a tomar una decisión que venía postergando: mi marca personal. Nicolás Ez. No como un proyecto más. Sino como una forma de unificar todo lo que aprendí, lo que viví y lo que construí, con la misión de compartir toda mi experiencia y mi conocimiento al servicio de emprendedores que quieren crecer su proyecto.
Hoy estoy más alineado, más claro, más enfocado. Y también con más responsabilidad. Porque ahora no se trata solo de ejecutar — se trata de aportar visión.
Si estás buscando alguien que te maneje redes, probablemente no soy para vos.
Ahora…
Si estás buscando construir algo en serio y llevar tu marca al próximo nivel, podemos hablar.